Con la etapa de ayer, se acabaron las grandes cuestas y llegamos a la Tierra Chá.

Poco después de Pontvella hay un puente, y bajando hasta la orilla del rió, hay mesas de piedra, hay hicimos un descanso para tomar el “pincho”. Es un sitio tranquilo y a la sombra. Que en estos días de calor se agradece bastante. La etapa era corta, de 20’4km, así que llegamos al albergue con tiempo para ducharnos antes de ir a comer a Vilalba, que está a 1’6km adelante. Como llegamos en domingo, no había muchos sitios para comer, así que comimos mal y caro en uno cuyo nombre no recuerdo.

El albergues esta muy bien, aunq le sobran escaleras. Las camas están en la 2ª planta y los baños en la primera. Era un suplicio subir por algo al cuarto. En el almacén, hay unas colchonetas (bien las podían llevar para Abadín) que sacamos a la entrada para tomar el sol, relajarnos, cremitas y curar ampollas.

En este albergue ya había más gente. Es el último albergue inicio de etapa que está a más de 100km de Santiago.